¿Un Dios todopoderoso? ¿Un solo Dios? ¿Un Dios en el siglo XXI? Esta serie de preguntas no son meramente retóricas. las respuestas negativas y hasta obsecadas en contra de la idea de pensar en la existencia de un Dios Providente caracteriza buena parte de las civilizaciones contemporáneas, en particular la occidental. En otras, y en recovecos de los países occidentales, lo característico es no sólo la ausencia de un Dios Todopoderoso, es la sustitución de éste por otras figuras y poderes que constituyen el auténtico regreso al politeísmo de la Antigüedad.
Estas páginas pretenderán hacer reflexionar a los participantes en el significado de borrar a Dios de nuestras vidas y de sus consecuencias.
Luis Ignacio Olmos y Velderrain